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Oraciones de Continuidad
Oración de Continuidad por las Américas
Señor Jesucristo, te agradecemos
que el Evangelio del Amor del Padre,
con el que Tú viniste a salvar al mundo,
haya sido proclamado ampliamente en América
como don del Espíritu Santo
que hace florecer nuestra alegría.
Aumenta, Señor, nuestra fe y amor a ti,
que estás presente
en tantos sagrarios del Continente.
Tú, que al hacerte hombre
quisiste ser miembro de una familia humana,
enseña a las familias
las virtudes que resplandecieron
en la casa de Nazaret.
Ayudales a que sean fuente de vocaciones
al sacerdocio,
a la vida consagrada
y a las demás formas
de intenso compromiso cristiano.
Protege a tu Iglesia y al Sucesor de Pedro,
a quien Tú, Buen Pastor, has confiado
la misión de apacentar todo tu rebaño.
Haz que tu Iglesia florezca en América
y multiplique sus frutos de santidad.
Enséñanos a amar a tu Madre, María,
como la amaste Tú.
Danos fuerza para anunciar con valentía tu Palabra
en la tarea de la nueva evangelización,
para corroborar la esperanza en el mundo.
¡Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de América,
ruega por nosotros!
– Escrito por Su Santidad Juan Pablo II
Consagración a la Santísima Virgen María
Señora y Madre mía:
Me ofrezco totalmente a ti
y, en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día,
mis ojos,
mis oídos,
mi lengua,
mi corazón,
en una palabra,
todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
Madre de bondad,
guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amen.
Ofrecimiento de la Mañana
¡Oh Jesús!
En unión con el Inmaculado Corazón de María
y tu Preciosísima Sangre derramada en la Cruz
y ofrecida en cada Misa,
yo te ofrezco hoy,
mis oraciones, trabajos, alegrías, penas y sufrimientos
para alabanza de tu Santo Nombre
y todos los deseos de tu Sagrado Corazón,
en reparación del pecado,
por la conversión de los pecadores,
la unión de todos los cristianos
y nuestra final unión contigo en el cielo. Amén
Oración de San Antonio María Claret en agradecimiento por mi vocación
Oh Dios mío Bendito seáis por habernos dignado
escoger a vuestros humildes siervos
para hijos e hijas del
Inmaculado Corazón de vuestra Madre! (Soldados de Jesús)
¡Oh Madre Benditísima
mil alabanzas os sean dadas
por la fineza de vuestro Inmaculado Corazón
y habernos tomado por hijos e hijas vuestros!
Haced, Madre mía, que correspondamos a tanta bondad
que cada día seamos más humildes,
más fervorosos y más celosos
de la salvación de las almas.
(autobiografía, nos. 492-493)
Renovación de las promesas bautismales,
prometiendo lealtad al Vicario de Cristo
Renuncio a Satanás y a todas sus pompas y sus obras,
Y me uno a Ti, Jesucristo, para siempre.
Me adhiero a Tu Vicario en la tierra El Papa…,
Y me comprometo a trabajar por la salvación de las almas
practicando y extendiendo
las enseñanzas oficiales de la Iglesia Católica
según mis posibilidades.
Oh María Reina Inmaculada,
guárdame en tu amor y al servicio de Jesús
y haz mi corazón tan inmenso como el tuyo.
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